Las casas antiguas de Linares
Manuel Quevedo Méndez Profesor Pueden denominarse casas antiguas aquellas que fueron construidas hace 100 años o más. En nuestro país se edificaron viviendas de distintos tipos, según los diferentes niveles sociales, y variados estilos arquitectónicos. Muchas de ellas, han sorteado el paso del tiempo y pueden verse en algunos sectores de nuestro plano regulador urbano, específicamente aquellas de adobe botado y con algunos retoques de cemento exterior.
Hay calles en Linares que mantienen, todavía, ese aire colonial de la época y en ellas están esas casas con sus formas, sus colores; sus recuerdos. En sus altas paredes de adobes, los largos pasillos interiores, los enormes patios; con árboles frutales y unos cuantos recuerdos familiares, en cada una de sus habitaciones, permanecen las fiestas, los braseros y las conversaciones de parientes reunidos -un fin de semana- en la gran casona de los padres y/o abuelos.
Colonial… estilo arquitectónico desarrollado desde fines del S. XVII y principios del S. XIX, su tipología responde a plantas en forma de U con patio central, gran sencillez, galerías flanqueando el cuerpo principal y pequeñas torres de un piso sobre el acceso principal. Colores característicos, colorados, rosas y ocres. Paredes de gran grosor, frisos con cerámicas brillosas y de colores fuertes. Cerámicas oscuras y colores tierra en los pisos. En el siglo XIX se le agregó una puerta, estas casas tenían interiores sencillos, con revoques de barro y bosta, y unas pocas veces un simple encalado en las paredes, los cielos rasos de vigas y ladrillos de techo. Las cocinas estaban en un segundo patio, era el lugar de recibo de las visitas menores. Las azoteas tenían una amplia superficie, aireada, servía para tomar fresco en verano, divertirse y dialogar con los vecinos. En el centro del patio se solían encontrar los aljibes, hoy se encuentran pocos de ellos al extenderse la red de agua. Para todos aquellos que aman el arte y la historia de su tierra, el lugar donde ha nacido o donde vive actualmente, producto de la herencia de una casa familiar o porque ha comprado una casa de esas antiguas, por razones de diversa índole y no queriendo sumarse a la modernidad (cosa que se respeta), queremos contarles que hemos recorrido (caminando) varios sectores de Linares y hemos podido comprobar que hay barrios antiguos y con gente muy generosa. Mirado de ese modo, sería importante que esos barrios no perdieran su espíritu y menos su historia, rica en tradiciones.
Bastaba observar, a unos cuantos metros de la entrada de calle San Martín en su esquina con Independencia, para visualizar los hermosos y bien realizados adoquines de aquella época gloriosa de nuestra historia y que -en algún momento- fueron tapizados con cemento o mezcla de alquitrán, como queriendo esconder nuestro pasado. Hace pocas semanas, ya fueron retirados definitivamente y tapizaron la calle con cemento de secado rápido.
En muchas urbes europeas, e incluso en algunas de esta América, se mantienen -esos adoquines de piedra- a la vista; como una joya arquitectónica única, rindiendo tributo y agradecimiento a esos ciudadanos con visión de futuro y que fueron construyendo las enormes calles de ciudades coloniales como nuestro Linares.
Sería bueno, a través de un trabajo comunitario y en sociedad con el Municipio local, crear una Corporación Pro-conservación de la Arquitectura Patrimonial. Tareas a designar en esta corporación, hay muchas y creo que las Juntas de vecinos serían sus primeros integrantes y colaboradores, en ideas y mantención, trabajando en los planes que coordinarían las acciones necesarias para la mantención prolija de casas y calles, sea para restaurar o rearmar.
Ellos realizarían el proyecto para conseguir los fondos necesarios, posiblemente, a través del MOP, con el programa “Pro-conservación de la arquitectura Patrimonial” u otro, que busque dar respuesta a la creciente preocupación de la sociedad por preservar su patrimonio Cultural que en muchos casos se encuentra en situación de deterioro y vulnerabilidad.
Se hace necesario, entre otras cosas, rescatar parte de nuestro patrimonio cultural, que se ha ido perdiendo en el tiempo y no existe el ente corporativo que tenga la capacidad de hacer suyos los planes de recuperación, señalando lugares y casas históricas, de personas y/o hechos ocurridos. Debemos ser más autos referentes, porque en Linares tenemos bastante de lo cual podemos sentir orgullo como ciudadanos y habitantes de esta tierra laboriosa, joyel de corazones y de amor. No basta un corte de cinta, unas cuantas fotografías, uno que otro vasito de vino de honor y listo. Debemos ir más allá de aquello que es la superficialidad de la situación y hacer nuestra la propia tarea de recuperación de lo que es nuestro, como patrimonio y como historia.
Creo que esto no pasa de ser una buena idea, pero muy lejos de ser realidad… así como van los tiempos.