ARQUITECTURA RELIGIOSA EN CHILLÁN:
IGLESIAS:
Las comunidades religiosas tienen una historia íntimamente vinculada a la fundación de las principales ciudades del país, ya que pronto tras la conquista española, las distintas congregaciones comenzaron y expandieron su labor evangelizadora. Testimonio de este quehacer es la edificación de templos, parroquias y conventos que, en cada localidad, recoge los rasgos identitarios de la cultura que las acoge.
En el caso de Chillán, la heterogeneidad de su arquitectura y, especialmente, la diversidad de construcciones religiosas, se relaciona con las condiciones impuestas por los sucesivos terremotos que han significado reconstruir la ciudad, modificando la fisonomía de la ciudad al recoger el espíritu y el estilo en boga de las distintas épocas. A continuación presentamos cuatro de sus principales obras para la devoción.
Iglesia y Convento de los Carmelitas
Ubicación: Rosas 558
Esta iglesia es considerada una joya arquitectónica de estilo gótico, en la que destacan los arcos ojivales y la bóveda de crucería, los tallados del altar y confesionario, y los vitrales e imágenes traídas de España, aunque la mayor parte de los trabajos de construcción y adornos fueron ejecutados por los hermanos de esta orden. La historia de esta parroquia comienza entre los años 1903 y 1904, aunque es recién en diciembre de 1910 cuando se pone la primera piedra, en honor a la Virgen del Carmen.
La inauguración del templo en la calle Rosas se realizó en 1913, dos años después se completaron las dos torres de la iglesia y funcionó como convento exclusivamente de religiosos carmelitas descalzos hasta el año 1972.
El primer Carmelita que pisó Chillán fue el Padre Lazaro de Asunción. Era a principios de octubre de 1901 cuando entraba a Chillán el Padre Juan Martín. El 12 de diciembre de 1910 se coloca la primra piedra en honor a la Virgen del Carmen.
El tiempo de construcción fue de aproximadamente de 2 años y medio, siendo el hermano Rufo el arquitecto y director de la obra, mientras que el hermano Estanislao fue el inspirador genial de esta obra centaenaria que sigue alzándose majestuosamente con su característica blleza gótica.
El terremoto del 27 de febrero de 2010 ha dañado seriamente este icono arquitectónico de nuestra ciudad.
Catedral de Chillán
Ubicación: Arauco entre Constitución y Avenida Libertad, frente a la Plaza de Armas.
La antigua iglesia matriz, construida luego de que Chillán Viejo resultara dividido en dos tras el terremoto de 1835, resultó destruida en su totalidad luego del episodio sísmico de 1939. Ese mismo año comenzó la construcción de la Catedral, y en un proceso que se desarrolló durante los años cuarenta, la fisonomía del mayor templo de la ciudad adquirió las características del modernismo. Así, durante las dos décadas siguientes se construyeron en Chillán viviendas y edificios públicos que respondían a los cánones de dicha tendencia, como la Casa Etchevers (calle 5 de abril esquina Constitución), la Casa Barco (calle 18 de septiembre), la Casa del Geómetra (Avda. Gamero), el Edificio de la Gobernación y el Edificio Copelec, construido en los años sesenta y recientemente declarado Monumento Nacional. Es por conjuntos de este tipo que se ha afirmado que los terremotos estimularon el modernismo en el sur de Chile.
La Catedral de Chillán es parte del proceso de reconstrucción de una ciudad que fue prácticamente destruida por el terremoto de 1939 y es hoy uno de los monumentos arquitectónicos más conocidos y divulgados de la ciudad. Fue proyectada por el arquitecto Hernán Larraín Errázuriz, quien, atendiendo el llamado de su tío, el entonces obispo de Chillán don Jorge Larraín Cotapos, puso su creatividad al servicio de esta obra en forma gratuita. El templo, dedicado a San Bartolomé, patrono de la ciudad, se levantó en memoria de las víctimas del terremoto del 24 de enero de 1939. La obra gruesa es enteramente de hormigón armado, para asegurarle resistencia asísmica, y el interior es una sola y gran nave de 20 metros de ancho por 52 metros de longitud y 20 metros de altura, con muros dispuestos en línea irregular, gracias al levantamiento en once arcos parabólicos que sostienen la enorme bóveda y cuya disposición oblicua y separación de cinco metros entre cada uno permite la iluminación en el interior de la catedral a través de todo su perímetro. Así como el manejo de arcos de distinta dimensión o tratamiento define el ámbito del presbiterio, el altar y el ingreso, también el revestimiento del suelo cumple el papel de diferenciar cualitativamente el espacio, combinando madera y mármol. Sobre la puerta de entrada de la Catedral hay un mosaico creado por el artista chillanense Alejandro Rubio Damalti, que representa algunas fases de la vida de Jesucristo.
El campanario ha sido tratado como un elemento simbólico de escala monumental separado de la iglesia. Se trata de una cruz de 36 metros de altura, perforada en sus caras frontal y posterior por una celosía transparente dibujando una cruz menor inscrita en la primera, que permite iluminar una escalinata interior para acceder a al campanario. El interior acoge también solemnes esculturas en madera creadas por los escultores Peter Horn y Ferdinand Stufleser.
Capilla de San Juan de Dios
Ubicación: Avenida O’Higgins 1661, al llegar al Paso de Piedra
Se localiza en Chillán y data de 1791. Fue construida sobre el eje central que dividía al hospital del mismo nombre en dos partes iguales.
Se trata de una fuerte construcción de adobe y madera, con muros que tienen aproximadamente un metro de ancho y que tienden a engrosarse en la parte que rodea el altar. Son totalmente de adobe con armazón interior de sarmientos de viñas, para darles mayor consistencia. El techo es de teja de barro y los pasillos externos son soportados por columnas de madera a la usanza de las construcciones coloniales clásicas.
Sus ventanales tienen forma de arco de medio punto y están protegidos con fierro forjado; en algunas ventanas, arcos y puertas se utilizan ladrillos como base. En la entrada, que ha sufrido los embates del tiempo, se encontraba el campanario y ahora cuenta con dos imágenes religiosas incrustadas en el pórtico: los rostros tallados en madera de San Juan y, la imagen de San Roque.
En uno de los patios se conserva la campana original sustentada en un tosco andamiaje y rodeada de corredores que presentan un aspecto colonial por sus postes de madera antigua sobre bases de piedra natural. El interior está conformado por sólo una nave, cuyo cielo decorado con dibujos azules geométricos, entrelazado con listones y formados por los nervios que convergen de cada columna, es tal vez único en Chile.
Monumento Nacional: desde 1972.