Los relieves cerámicos son piezas únicas ahuecadas, coloreadas con óxidos metálicos, sometidos luego a la acción del calor (900 grados  centígrados),  para luego ser  ahumadas.  Estas  dos técnicas, el pintar con tierras  de colores o engobes, antes  de la quema y luego despues de la quema  exponer  la pieza a la flama de alguna materia orgánica (papel de diario, aserrín, restos de madera, etc.) son dos técnicas rescatadas  de nuestros ancestros  de la Cultura  Molle y Diaguita,  nos permiten conseguir variados colores, matices  y tonalidades propios de nuestra región.