“Gritos y Susurros” es una película que puede mostrar entre sus logros materiales las nominaciones al Oscar 1972 en las categorías de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Diseño de Vestuario, ganando el de la mejor fotografía hecha por Sven Nykvist, fallecido el 2006 y habitual
director de fotografía de Bergman, de quien vale mencionar que desarrolló una esplendorosa carrera como fotógrafo de cine, adquiriendo además otro Oscar junto a Bergman con “Fanny y Alexander”.
Este fotógrafo que trabajó con Andrei Tarkovski, Louis Malle, Volker Schlöndorff, Liv Ullman, Roman Polanski, Woody Allen, supo imprimir cómo las intensidades de la
luz nos permiten sentir la profundidad de una historia, generando sin estridencias ni efectismos ambientes plenos de intimidad, así como otros refulgentes y excitantes, o sea, un caleidoscopio de sentimientos y la luz transformada en acto poético.
Además “Gritos y Susurros” ganó en Cannes 1972 el Premio a la Mejor película Europea y el Gran Premio Técnico del Sindicato Italiano de Cine. También en USA los premios Mejor director de película extranjera, Mejor película, Mejor guión, Mejor actriz ( Liv Ullman) del Círculo de Críticos de
Nueva York, etc. Además fue nominada a los Premios Bafta de la Academia Británica de Cine a la Mejor Actriz (Ingrid Thulin) y a la Mejor Fotografía.
El retrato del alma femenina en cuatro facetas diferentes hace de “Gritos y Susurros” de Bergman una muestra de su conocimiento sobre el género femenino. El filme se desarrolla durante la convalecencia de Agnes, que yace en cama con cáncer terminal. Sus personas más queridas la
acompañan -las hermanas: María y Karin, y una vieja criada y amiga Anna-. Los recuerdos de infancia y la realidad constriñen un ambiente de densidad sicológica que muestra algunas de las
escenas más memorables rodadas por el director sueco.
El filme es una película sobre el mundo de las mujeres, y es muy explíto en lo que respecta a la temática de género que retrata. Los hombres en el filme son totalmente inútiles en la atención de Agnes. Asimismo los maridos de Karin y Maria no entienden totalmente las necesidades emocionales de sus esposas.