Ballet Mécanique (1924)
16 min, France, b/n, sonora.
Directores: Fernand Léger (1881-1955), Dudley Murphy
Fotografía: Dudley Murphy, Man Ray
Con Kiki of Montparnasse [smiling girl]
Original music score by George Antheil (1900 -1959)
El dadaísmo confrontó los pilares del arte moderno: la obra de arte como algo sagrado; el artista como mediador y la posición privilegiada y relajada del espectador. El dadaísmo entiende que el arte sólo es una ficción como lo demuestra por ejemplo el hecho de que el código de Hollywood prohibiera de forma expresa en 1911 que los actores mirasen a la cámara para evitar que esa mirada sacase al espectador de ese ensimismamiento ficticio. Esta corriente que hizo frente al statu quo no tuvo un programa de acción creativa porque era en si mismo agitación, contestación que negaba la creación artística: “una obra de arte jamás es bella”. Así las cosas el dadaísmo reinventará un nuevo espectador al que incomodará en todo momento y basará sus elementos de subversión en el azar, el fotomontaje y los objetos.
El cortometraje de Leger, coherente con los principios dadaístas, no ofrece una secuencia narrativa lógica, no hay principio ni fin, solo una sucesión de imágenes que podría durar ad infinitum de no ser por la presentación inicial y final de una suerte de Charlot, personaje emblemático de Charles Chaplin, cuya alusión fue en verdad fue un homenaje, convertido por formas cubistas a las que Fernand Léger en sus pinturas había recurrido para ligarlas a una concepción personal de la representación. En sus múltiples segmentos y cuadros fijos veremos imágenes caleidoscópicas en movimiento como así también piezas geométricas planas que harán referencia al concepto gestáltico del fondo y la forma. Las recurrentes apariciones de Kiki de Montparnasse establecen un referente claro al qué asirse en una composición de esta naturaleza, la veremos sonreír a cámara en primeros planos e incluso detalles de su boca con esta gestualidad utilizando un maquillaje contrastante que pretende intensificar la presencia de ciertas partes de su rostro, multiplicado por espejos que dispone lateralmente para complejizar la imagen. También la hallaremos meciéndose en una hamaca, mas ello tiene una particular importancia por la cuestión principalmente dinámica, el movimiento oscilante, pendular que se presenta tiene una clara coherencia con los que observaremos ejecutan las máquinas representadas. Estas son un elemento importante en la composición, junto con la banda de sonido, en tanto permiten ligar a la obra con ciertos conceptos que pertenecen a la estética futurista. Las máquinas aquí tienen entonces un valor principal de armonía y coherencia con la dinámica general de la obra en tanto cuestión visual, forma y movimiento, lo simbólico que se infiere sobre ellos es quizás mas independiente de la función que cumple en el cortometraje.
También son recurrentes los segmentos con series de movimientos que se reinician, lo veremos en la mujer que sube las escaleras con una bolsa a sus hombros y también en la secuencia de los juegos mecánicos en el parque de atracciones. Hay un claro interés en el trabajo con la composición del cuadro utilizando el material plástico con múltiples ordenamientos y posiciones que logran una suerte de deconstrucción de la imagen propuesta.
Anémic Cinéma (1925)
Marcel Duchamp (dirección)
6 min., Francia, b/n, sonora.
Obra del artista de mayor influencia para las artes contemporáneas, que puede considerarse la única pelicula realizada por Duchamp. Se trata de un trabajo que se centra en elementos cinéticos y espirales hipnóticas que pretenden llevar al espectador a un estado de percepción diferente. El filme fué concebido a partir de sus 'Rotoreliefs' (Discs Bearing Spirals) obras que inauguran el 'arte cinético'. Anemic Cinema (1926), en la que además combinan discos con juegos de palabras de lecturas con sentidos multi-valentes y modulaciones que le provocaban una indeferencia de los sentidos y una cercanía con sus sonoridades.
Es una película de Duchamp filmada en el estudio de Man Ray y con su colaboración técnica y fotográfica, que es evidente y con el cinematógrafo de Marc Allégret, en el que frases de su 'alter
ego' femenino Rose Sélavy fueron montadas letra por letra, en un patrón espiral en discos negros
que fueron pegados a discos de fonógrafo; los textos lentamente giraban alternándose con tomas
de espirales que al rotar simulaban movimientos hacia delante y hacia atrás en lo que Duchamp consideraba un ritmo erótico.
